An-Naba 78:6
Dos cláusulas breves, dos metáforas.
أَلَمْ نَجْعَلِ ٱلْأَرْضَ مِهَـٰدًا
¿Acaso no hice de la tierra un lecho,
An-Naba 78:6 · Traducción: Muhammad Isa García
Imagen
La tierra es "mihād" — un lecho, un suelo extendido; para que el ser humano se acueste y descanse. Las montañas son "awtād" — estacas de tienda. Una tienda sin sus estacas la dispersa el viento. El versículo abre con una pregunta retórica: "¿No hicimos…?" — la respuesta está a la vista.
Observación
El tafsīr clásico lee la metáfora de la "estaca" en el contexto de la seguridad del asentamiento humano: la montaña, por su masa, da peso y estabilidad a la región que ocupa. La geociencia moderna estudia la morfología de la montaña no solo desde la superficie sino también a través de la distribución de su masa dentro de la corteza — la parte visible de una montaña no basta para describir todo su entorno. La metáfora del versículo y el lenguaje de la medición moderna no dicen lo mismo; pero una intuición común sobre la montaña — "hay aquí más de lo que se ve" — nos sale al encuentro, en distintas formas, a través de ambas ventanas.
Exégesis
Los exegetas clásicos subrayan "mihād" como un "lecho extendido": al-Qurṭubī lee como una merced que la tierra haya sido preparada en una llanura apropiada al cuerpo humano. Al-Rāzī observa dos caras de la semejanza "awtād" — "estaca de tienda": tanto la estabilidad visible (resistencia sobre el suelo) como la fijeza no vista (la parte de la estaca clavada en la tierra). Ambas lecturas muestran que el versículo ha elegido un lenguaje que habla a la experiencia humana.
Fuentes
Tafsīr: al-Qurṭubī · al-Jāmiʿ li-Aḥkām al-Qurʾān; al-Rāzī · Mafātīḥ al-Ghayb. Ciencia: geociencia — literatura estándar sobre morfología de las montañas y estructura de la corteza.