An-Nazi'at 79:32
El versículo es una frase de dos palabras: "wa-l-jibāla arsāhā" — "y las montañas las ancló." La raíz rasā viene del lenguaje marinero: un barco que echa el ancla y queda fijo en su sitio.
وَٱلْجِبَالَ أَرْسَىٰهَا
Fijó las montañas.
An-Nazi'at 79:32 · Traducción: Muhammad Isa García
Imagen
El Corán nombra la colocación de las montañas con esta imagen náutica. La dicción condensada de las suras breves queda aquí comprimida en una sola imagen: masas ancladas sobre un suelo que se mueve.
Observación
En geología, la litosfera abarca la corteza y la porción rígida exterior del manto superior, y flota sobre la astenosfera de flujo más lento. Las cadenas montañosas son regiones elevadas por las fuerzas compresivas de placas que colisionan y constituyen las porciones más gruesas de la corteza; la elevación superficial se equilibra mediante 'raíces' ligeras que se extienden en profundidad. Este principio de isostasia fue formulado a mediados del siglo XIX por Airy y Pratt.
Exégesis
Los exégetas señalan que "arsāhā" no porta solo el sentido de "poner, colocar" sino, como un ancla, el de "fijar en su sitio". En la tradición tafsīr clásica este versículo se lee dentro del marco de la "preparación de la tierra" en Sūrat al-Nāziʿāt: los cielos fueron ordenados, la noche y el día puestos, la tierra extendida, las aguas y los pastos sacados, las montañas ancladas — como último eslabón de toda una cadena de asentamiento. Al-Rāzī recuerda que el versículo se cierra con "como provisión para vosotros y vuestros ganados": la montaña queda fija no para sí misma, sino para quien vive sobre ella.
Fuentes
Tafsīr: al-Rāzī · Mafātīḥ al-Ghayb; lecturas clásicas tafsīr de al-Nāziʿāt 30-33.