Ali 'Imran 3:27
El verbo clave del versículo es "tūliju" — introducir una cosa en otra, deslizarla dentro.
تُولِجُ ٱلَّيْلَ فِى ٱلنَّهَارِ وَتُولِجُ ٱلنَّهَارَ فِى ٱلَّيْلِ ۖ وَتُخْرِجُ ٱلْحَىَّ مِنَ ٱلْمَيِّتِ وَتُخْرِجُ ٱلْمَيِّتَ مِنَ ٱلْحَىِّ ۖ وَتَرْزُقُ مَن تَشَآءُ بِغَيْرِ حِسَابٍ
Tú haces que la noche entre en el día y el día en la noche. Tú haces surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. Tú sustentas sin medida a quien quieres".
Ali 'Imran 3:27 · Traducción: Muhammad Isa García
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La raíz árabe "walaja" significa "entrar dentro". La noche no reemplaza al día; se filtra en él. El versículo enmarca el paso del día y la noche no como una frontera sino como una interpenetración. Inmediatamente después, el versículo se vuelve hacia el sacar lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo — dos fenómenos distintos unidos por el mismo patrón gramatical. La idea: la línea entre los opuestos no es tan nítida como suponemos.
Observación
La transición entre la noche y el día no ocurre de forma abrupta sino gradual; esta zona de transición se conoce en astronomía como el 'terminador' (la línea fronteriza entre la luz y la oscuridad). A medida que la Tierra rota, esta línea se mueve continuamente; debido a que la atmósfera refracta la luz, el límite no forma una línea nítida sino una banda de transición superpuesta a lo largo del crepúsculo.
Exégesis
Los exegetas clásicos subrayan la distinción entre "ilāj" (introducción) e "intiqāl" (transición): el día no toma el lugar de la noche — se filtra dentro de ella. Al-Zamakhsharī llama la atención sobre la arquitectura gramatical del versículo: noche-día y lo vivo-lo muerto se disponen en el mismo patrón verbal. Una invitación a la contemplación: en cada transición a tu alrededor, busca una interpenetración.
Fuentes
Tafsīr: Fakhr al-Dīn al-Rāzī · Mafātīḥ al-Ghayb; Maḥmūd ibn ʿUmar al-Zamakhsharī · al-Kashshāf.