Al-Anbiya 21:31
Dos cláusulas paralelas.
وَجَعَلْنَا فِى ٱلْأَرْضِ رَوَٰسِىَ أَن تَمِيدَ بِهِمْ وَجَعَلْنَا فِيهَا فِجَاجًا سُبُلًا لَّعَلَّهُمْ يَهْتَدُونَ
Afirmé la Tierra con montañas para que no tiemble, y dispuse caminos para que encuentren guía.
Al-Anbiya 21:31 · Traducción: Muhammad Isa García
Imagen
Sobre la tierra se pusieron "rawāsī" (montañas firmes y sólidas) — "an tamīda bihim" (para que no oscilara bajo ellos). Sobre la misma tierra se colocaron "fijājan subulan" (sendas anchas y abiertas) — "laʿallahum yahtadūn" (para que pudieran encontrar su camino). Masa y paso, en el mismo suelo, lado a lado.
Observación
En geología, las montañas son estructuras que llevan raíces profundas (equilibrio isostático) que se extienden bajo las placas continentales; estas raíces contribuyen a la estabilidad del suelo equilibrando el peso de la corteza contra el manto. Las cadenas montañosas también conforman pasos naturales y rutas de valle; está entre las observaciones consolidadas de la geografía histórica que las rutas de migración y comercio han seguido estas aperturas.
Exégesis
Los exégetas leen los dos extremos del versículo juntos: por un lado una masa firme que impide la oscilación, por el otro una apertura que hace posible el hallar camino. Al-Ṭabarī (Jāmiʿ al-Bayān) transmite que "an tamīda bihim" señala que la tierra no se mece bajo las personas dejándolas inestables; en la tradición tafsīr clásica esta "oscilación" se lee como la incapacidad humana de hallar un suelo sobre el que vivir. Al-Bayḍāwī (Anwār al-Tanzīl) observa que "fijājan subulan" abarca las rutas naturales que pasan entre, sobre y alrededor de las montañas — que las rutas históricas de migración y comercio sigan en su mayoría estas aperturas es la cara del lenguaje paisajístico del versículo que toca la experiencia humana.
Fuentes
Tafsīr: al-Ṭabarī · Jāmiʿ al-Bayān; al-Bayḍāwī · Anwār al-Tanzīl.